Protestas

Protestas
Unos trescientos estudiantes colombianos se han disfrazado de zombies y bailado “Thriller” para protestar por la falta de recursos, supongo que educativos. Pues eso, que se lo pasaron en grande protestando y, si después de la fiesta, algunos echaron un polvo, pues fiestón.
Está claro que hay protestas que sólo sirven para salir en la prensa, porque lo de que las autoridades competentes arreglen el problema origen de esa protesta ni hablamos. Los defensores de los animales se ponen en pelotas para protestar por el uso de pieles en la moda y, a estas alturas, ya forman parte del folclore de cualquier desfile fashion que se precie. Los contrarios a las corridas de toros, con sus pancartas, sus puestas en escena con torero asesino y toro asesinado como protagonistas y sus eslóganes tipo “Cuando el toro mate al torero, que le den las dos orejas y el rabo”, contribuyen ya, sin duda, a dar más colorido a la entrañable fiesta nacional y, desde hace poco, un año sin obispos y curas pancarteros no es un año completo.
Lo bueno de éstas y otras muchas protestas es que son muy agradecidas tanto para los que protestan como para los protestados. Unos se lo pasan en grande coreando rimas estúpidas y soplando silbatos y trompetillas en una soleada mañana de domingo y otros siguen a lo suyo que por un oído me entra y por otro me sale.
No descarto del todo que se les dé un disgusto a esos estudiantes colombianos si se atienden sus protestas, que a ver qué hacen con el disfraz de zombie; no me extrañaría que los antitaurinos se quedaran desolados en el fondo si se suprimieran las corridas de toros, con la pereza que da buscarse una nueva buena causa; me sorprendería apenas nada que los defensores de los animales buscaran otro pretexto para enseñar tetas y culos en el caso de que se prohibiese la confección de prendas de visón y similares; y, por supuesto, y ya puestos, lo mismo se le daría un pequeño
disgustillo a curas y obispos, ahora que le han cogido el gusto a irse de mani todos los findes, si se restaurara esa Inquisición por la que cada vez suspiran más y con menos disimulo.
Y es que estas protestas, al lado de la toma del Palacio de Invierno o del asalto a La Bastilla, dan como un poco de risa.
Que yo sepa, aunque sepa poco o nada, la única protesta efectiva es la que consiste en dar donde más le duele al protestado. Claro que, en este caso, lo mismo nos dan a nosotros, que duele más. Así que disfracémonos de zombies y echemos un polvo sobre la pancarta, que menos da una piedra. Eso sí, a nosotros nos seguirán dando del derecho y del revés mientras soplamos un silbato cualquier soleada mañana de domingo.

# Posté le mercredi 18 novembre 2009 14:35

Misioneros

Misioneros
He leído por ahí que Gadafi, el baranda de Libia, se ha reunido en Roma con doscientas chicas italianas, muy guapas todas ellas y reclutadas por una agencia. Las chicas creían que iban a una fiesta, ya sabéis, Jefe de Estado en horas de asueto y todo eso y en el país de Berlusconi, pero no, nada de fiesta. En realidad, Gadafi, ese beduino pirrado por los uniformes cantarines y las capas de dudoso diseño y con todos los síntomas de estar más p'allá que p'acá, se pasó la reunión intentado convertir al Islam a las doscientas chicas. O sea, que además de dictador estrafalario y peligroso como todos los dictadores, Gadafi es también misionero, del Islam, sí, pero misionero.
Hay que ver la manía que tienen algunos de convertir a la gente a lo que sea, al Islam, al Cristianismo, al Judaísmo, al vegetarianismo, al ecologismo, a la práctica del tenis de mesa o a la degustación del queso de Cabrales, el caso es convertir a los demás, no dejarnos con nuestros gustos, nuestras creencias o nuestra falta de creencias. Vamos a ver, que cada uno tenga fe en lo que quiera, pero que los misioneros se queden quietos paraos, hombre, que ya está bien de tanto condenar al Infierno, repartir folletos piadosos en las esquinas, bramar en nombre de Dios en selvas y desiertos, excomulgar a troche y moche, asar herejes en hogueras pasadas y presentes, predicar las bondades de la vida sana en programas basura de la tele y, sobre todo, tratar de transformar en leyes de obligado cumplimiento las creencias personales de mitrados, ayatolás y doctores.
Eso sí, que no se nos ocurra a agnósticos y ateos convertir al descreimiento y la duda a los creyentes de religiones diversas, que no veas cómo se ponen. ¿Os acordáis cómo se pusieron los obispos con aquella campaña en los autobuses de algunas ciudades puesta en marcha por un grupo de ateos? Pues eso, que, aquí, sólo predican ellos y a los demás que nos den fuego del averno.
Y, a todo esto, no sé si las guapas italianas se dejaron seducir por el Islam en versión Gadafi o si hubieran preferido los agasajos y las canciones de Berlusconi. Allá cada cual.
Pero, a mí, que los curas, los ayatolás y los misioneros en general no me toquen los huevos, que grito.
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# Posté le lundi 16 novembre 2009 14:41

2012

2012
“El mundo no terminará el 21 de diciembre de 2012, aseguró el lunes la NASA, la agencia espacial estadounidense, en una curiosa campaña para intentar disipar los extendidos rumores alimentados por profetas del apocalipsis en internet y un próximo estreno de Hollywood”. Corto y pego esta información para hablar de uno de mis asuntos favoritos, si es que tengo asuntos favoritos, que a saber: el Apocalipsis y sus profetas. O, lo que es lo mismo, los vividores a cuenta de futuros e hipotéticos desastres y de fantasmagorías pasadas y presentes, muy presentes en programas de radio y televisión, en revistas esotéricas con tufo neonazi y en muy nutridas y saneadas cuentas corrientes.
En fin, que los paranormales han encontrado un filón en esa supuesta profecía maya de que esto se acabará el 21 de diciembre de 2012, que ni siquiera nos van a dejar llegar a Nochebuena, mecachis en la mar. Aparte de la película gringa de rigor, todo efectos especiales, héroes solitarios, malos de manual y fe y buenos sentimientos (no la he visto y no la voy a ver), ya se han hecho y se están preparando programas audiovisuales sobre el 2012 de los mayas, que a ver qué culpa tienen, y sus derivados, todo ello aderezado con opiniones de expertos de siniestra perilla, supuestos investigadores del misterio que copian lo primero que se encuentran por Internet y destrozan la sintaxis en artículos y libros ilegibles y adivinos contemporáneos duchos en escudriñar el futuro en las branquias de una merluza. Iker Jiménez y señora y los demás ya se frotan las manos con el chollo que les ha caído. La de programas que van a rellenar con el dichoso 2012.
Yo todavía estoy esperando (por cierto, ¿a quién le importa lo que yo espero o dejo de esperar?) a que se cumpla una profecía, cualquiera, la que sea, de Nostradamus, de la bruja Lola, de Aramís Fuster o de Jeremías. Pero las únicas profecías que he visto cumplirse son las hechas a toro pasado, o sea, cuando alguien disfrazado de mamarrach@ asegura donde sea que él/ella ya adivinó hace tres años que el Alcorcón le ganaría al Real Madrid en una eliminatoria de Copa. Y a ver quién es el guapo que lo comprueba.
Y el caso que el mundo se acaba todos los días de todos los años para aquellos que mueren en un lecho de enfermedad, hambrientos en una sabana africana, destrozados al caer de un andamio, asesinados en países lejanos y barrios cercanos, explotados en lugares infames, despojados de cualquier futuro más o menos profetizable.
Claro, que de ese fin del mundo cotidiano no hablan Iker Jiménez y señora y los otros paranormales. Tiene poco misterio y mucha desdicha. No vende.
Y, a todo esto, ¿qué coño hace la NASA desmintiendo el fin del mundo de 2012?, ¿qué es lo que sabe la NASA del futuro? Perplejo me he quedado, oye.

# Posté le mardi 10 novembre 2009 14:37

Tradiciones

Tradiciones
Sobre todo, disculpas a mis cinco lectores fijos y mi lector@ volander@ por el retraso en actualizar, pero un virus muy virulento ha estado a punto de joderme el ordenador para los restos. Menos mal que tengo amiguetes que siempre me echan una mano cuando la necesito que, si no, me veo escribiendo a mano o desempolvando una vieja máquina de escribir que no sé donde para. Porque, lo de ordenador nuevo, ni pensarlo, que no estoy para alegrías más allá de las que da un buen chiste. Y, además, me da mucha pereza volver al recado de escribir tradicional, tanto como las tradiciones propiamente dichas.
Y es que, en el reciente Halloween, volví a escuchar por varios lados la fatigosa polémica de si hay que ver qué capulla es la gente que se lanza de cabeza a practicar una tradición americana o que no, que se trata sólo de divertirse. Lo más curioso es que los contrarios a la celebración de Halloween arguyen que no es una tradición nuestra, de las de aquí. Y, pensando, pensando, me acordé y me acuerdo de algunas tradiciones nuestras, de las de aquí, y me dan ganas de salir corriendo. No sé, pensé en los toros y en su amasijo de sangre, moscas y arena; en los toros de La Vega, creo que se llaman, alanceados hasta el vómito por esos recios defensores de las tradiciones que tanto disfrutamos; en las procesiones católicas que, en fechas señaladas, ocupan calles y avenidas con curas, nazarenos, tambores, cristos ensangrentados y dulzones inciensos y nos hacen tragar sus tradiciones a quienes poco o nada nos importan; en esa cabra arrojada de un campanario... y así todo.
Por otro lado, están las tradiciones que no siempre lo fueron. Unos tíos seguramente medio cocidos se tiran tomates en las fiestas del pueblo y, unos años después, ahí está la tomatina de Buñol. Y otra gente, ahíta de películas americanas, celebra Halloween con calabazas vacías y disfraces terroríficos y pasan los años y aquí está todo dios celebrando Halloween o lo que se tercie.
O sea, que no todas las tradiciones merecen conservarse por muy tradicionales que sean y bienvenidos sean jolgorios y diversiones, sin animales y personas sufrientes por en medio, aunque no sean tradicionales.
Y es que hay algunas personas a las que dan ganas de gritarles que se metan sus tradiciones por el culo.

# Posté le samedi 07 novembre 2009 14:00

Patrias

Patrias
Tanto efluvio patriótico en apenas dos días es demasiado para mí. Me explico. Si ayer fue 12 de Octubre, Día de la Hispanidad, Día de la Raza antes y Dios sabe qué Día de Qué será mañana, también fue el Día de la Comunidad Valenciana el pasado 9 de octubre, y es en la Comunidad Valenciana donde me ha tocado vivir. Así que, con prácticamente horas de intervalo, y sin comerlo ni beberlo, me he tenido que tragar retazos de un desfile militar, un fondo de abucheos fachas, banderita tu eres roja banderita tu eres gualda, procesiones cívicas con los inevitables fachas de fondo en la lejana Valencia mientras los barandas pensaban en sus cosas y sus gúrteles y sus trajes bajo el palio de la cuatribarrada blavera y a la sombra de un murciélago, muchos ¡vivapaña!, muchos menos viscavalencia (por aquí, el patriotismo mediano flojea, que no el chico y el grande) y vuelta cada cual a sus quehaceres, si es que los tiene.
Y, una vez más, me ha dado por fijarme un poco en los patriotas, esa gente con cara de cabreo que siempre está viva que vivan cosas tan abstractas como España, Euskadi, Cataluña, Valencia, mi pueblo, el Santo Patrón, el equipo de fútbol... Hay muchas patrias, más de lo que parece, y patriotas más. Los patriotas se distinguen del común de la peña porque babean ante un trapo de colores, pronuncian frases tan rimbombantes como patria o muerte, se preocupan mucho de España o de Euskadi o de Cataluña, por ejemplo, pero mucho menos de los españoles, vascos o catalanes, los buenos y los malos, los de a su gusto y los otros, de los que vivimos aquí o allá seamos del color que seamos y sintamos lo que sintamos. Joder, es que es mucho más agradecido amar una bandera que a ese desgraciao al que le huelen los alerones y que, además, le pega al vino que no veas. Cuando la patria se concreta en gentío, en individuos, la cosa pierde su encanto, qué le vamos a hacer. Pero mientras todo se quede en Patria con mayúsculas, las miserias y los miserables siempre tienen el abrigo de las sagradas banderas al viento. A los demás sólo nos queda el consuelo de echarnos unas risas a costa de tanto patriota de hojalata y también de cagarnos en patrias grandes, medianas y pequeñas, en todas esas patrias que nos aplastan con su hipocresía y su retórica vacía.
Viva la gente y que les den a patrias y patriotas, oye, que ya está bien.

# Posté le mardi 13 octobre 2009 14:07