Estática

Estática
Creo que siempre he sido un buen andarín, pero es ahora cuando, cosas de los médicos, me veo obligado a caminar un poco todos los días. El frío intenso y la lluvia de estos días pasados me ha impedido andar a calzón quitado, como quien dice, y he tenido que recurrir a la bicicleta estática.
La bicicleta estática es una bicicleta que ni es bicicleta ni es ná, sólo unos pedales y gracias. Uno coloca su culo en el sillín, pedalea, hace equis kilómetros y se baja de la bici con el culo baldado y sin haberse movido del sitio. Gratificante, lo que se dice gratificante, no es mucho.
Además, eso de pedalear y hacer kilómetros en una baldosa, sin aire en la cara y sin paisaje que valga, le permite a uno darle más vueltas todavía a las chorradas que le revolotean por la cabeza. Doy una pedalada y pienso en lo coñazo que es pedalear para ir a ningún sitio, doy un par de pedaladas más y me da por hacer balance de mi vida y me veo así siempre, pedaleando hacia la nada, caminando exhausto para no moverme de donde estoy. Sigo con los pedales, erre que erre, y me cago en los diseñadores de sillines de bicicletas estáticas, que, a lo mejor, no tienen culo y por eso no les duele estar sentados en el artefacto en cuestión. Llevo ya unos kilómetros hacia la nada y me engolfo en meditaciones vacías sobre mi vida vacía y quieta por mucho que me haya movido. Miro el cielo por la ventana y compruebo que ha dejado de llover, me bajo de la puñetera bicicleta estática, omito los dolores de mi culo, me pongo la chupa y salgo a la calle para, esta vez sí, pensar que voy a algún sitio cuando, en realidad, siempre me vuelvo por donde he ido y concluyo que lo único que hacemos es dar un paso detrás de otro para seguir viviendo, aunque sea para no ir a sitio alguno.
En fin, felices fiestas, feliz año nuevo y toda la pesca y a vivir, qué remedio nos queda.

# Posté le lundi 28 décembre 2009 05:45

Corazón

Corazón
Verdad es que este blog está más abandonado que los negritos del África tropical y subsahariana, pero hay una razón de peso, lo juro por el Capitán Trueno. Me ha dado un yuyu en el corazón, nada grave, sólo un aviso importante. Después de unos días en el hospital, me toca régimen alimenticio, olvidarme unos meses de cervezas, fritos y todo lo que me gusta, perseverancia en el no fumar y paciencia y voluntad para afrontar los días sin inmoralidades, ilegalidades y engordes. Sólo me quedan mi mujer y mis hijos.
Dicen que, cuando a uno le pasa algo parecido a lo que me ha pasado, o sea, un infarto, una angina de pecho (ha sido mi caso), una embolia cerebral, yo qué sé, algo que te puede llevar al otro mundo en un plisplás, y, al final, uno no se va y se queda, ve la vida de otra forma, el cielo es más azul, el sol brilla más y las flores huelen que te cagas. Pues no lo sé, la verdad, no creo que el destino me haya dado una prórroga para hacer algo importante, no creo en el destino. En realidad, desde que tuve esas molestias tan chungas que me hicieron acudir al hospital porque aquello no se iba, todo lo que me ha pasado es como si le hubiera pasado a otro: los tubos en las venas, las exploraciones coronarias, los electrodos por todo el cuerpo, las pastis que me tengo que meter cada día, las condolencias de familiares, amiguetes y compañeros de curro, todo ha sido y es en parte como una mala película que contemplo estupefacto entre caminata y manzana y disfrutando de la primera baja laboral que he tenido en toda mi vida.
Pero, con la tranquilidad que da el saber que nada me guarda el destino, esa capa que todo lo tapa, sé que mi corazón sigue latiendo, miro a mi mujer y a mis hijos y no me canso de hacerlo, camino por prescripción médica, sí, pero aspiro el aire de la calle con la avaricia de un especulador financiero, gozo del sol invernal con más sensualidad que un jubilado y agradezco cada minuto y cada segundo de toda mi vida de mierda con la pasión de un adolescente asomándose a los ojos de su primera novia.
Y sé que, dentro de unos meses y de unos kilos menos, me tomaré una cerveza helada antes de descorchar una botella de buen vino, siempre con el corazón a cuestas.

# Posté le samedi 12 décembre 2009 13:24

Protestas

Protestas
Unos trescientos estudiantes colombianos se han disfrazado de zombies y bailado “Thriller” para protestar por la falta de recursos, supongo que educativos. Pues eso, que se lo pasaron en grande protestando y, si después de la fiesta, algunos echaron un polvo, pues fiestón.
Está claro que hay protestas que sólo sirven para salir en la prensa, porque lo de que las autoridades competentes arreglen el problema origen de esa protesta ni hablamos. Los defensores de los animales se ponen en pelotas para protestar por el uso de pieles en la moda y, a estas alturas, ya forman parte del folclore de cualquier desfile fashion que se precie. Los contrarios a las corridas de toros, con sus pancartas, sus puestas en escena con torero asesino y toro asesinado como protagonistas y sus eslóganes tipo “Cuando el toro mate al torero, que le den las dos orejas y el rabo”, contribuyen ya, sin duda, a dar más colorido a la entrañable fiesta nacional y, desde hace poco, un año sin obispos y curas pancarteros no es un año completo.
Lo bueno de éstas y otras muchas protestas es que son muy agradecidas tanto para los que protestan como para los protestados. Unos se lo pasan en grande coreando rimas estúpidas y soplando silbatos y trompetillas en una soleada mañana de domingo y otros siguen a lo suyo que por un oído me entra y por otro me sale.
No descarto del todo que se les dé un disgusto a esos estudiantes colombianos si se atienden sus protestas, que a ver qué hacen con el disfraz de zombie; no me extrañaría que los antitaurinos se quedaran desolados en el fondo si se suprimieran las corridas de toros, con la pereza que da buscarse una nueva buena causa; me sorprendería apenas nada que los defensores de los animales buscaran otro pretexto para enseñar tetas y culos en el caso de que se prohibiese la confección de prendas de visón y similares; y, por supuesto, y ya puestos, lo mismo se le daría un pequeño
disgustillo a curas y obispos, ahora que le han cogido el gusto a irse de mani todos los findes, si se restaurara esa Inquisición por la que cada vez suspiran más y con menos disimulo.
Y es que estas protestas, al lado de la toma del Palacio de Invierno o del asalto a La Bastilla, dan como un poco de risa.
Que yo sepa, aunque sepa poco o nada, la única protesta efectiva es la que consiste en dar donde más le duele al protestado. Claro que, en este caso, lo mismo nos dan a nosotros, que duele más. Así que disfracémonos de zombies y echemos un polvo sobre la pancarta, que menos da una piedra. Eso sí, a nosotros nos seguirán dando del derecho y del revés mientras soplamos un silbato cualquier soleada mañana de domingo.

# Posté le mercredi 18 novembre 2009 14:35

Misioneros

Misioneros
He leído por ahí que Gadafi, el baranda de Libia, se ha reunido en Roma con doscientas chicas italianas, muy guapas todas ellas y reclutadas por una agencia. Las chicas creían que iban a una fiesta, ya sabéis, Jefe de Estado en horas de asueto y todo eso y en el país de Berlusconi, pero no, nada de fiesta. En realidad, Gadafi, ese beduino pirrado por los uniformes cantarines y las capas de dudoso diseño y con todos los síntomas de estar más p'allá que p'acá, se pasó la reunión intentado convertir al Islam a las doscientas chicas. O sea, que además de dictador estrafalario y peligroso como todos los dictadores, Gadafi es también misionero, del Islam, sí, pero misionero.
Hay que ver la manía que tienen algunos de convertir a la gente a lo que sea, al Islam, al Cristianismo, al Judaísmo, al vegetarianismo, al ecologismo, a la práctica del tenis de mesa o a la degustación del queso de Cabrales, el caso es convertir a los demás, no dejarnos con nuestros gustos, nuestras creencias o nuestra falta de creencias. Vamos a ver, que cada uno tenga fe en lo que quiera, pero que los misioneros se queden quietos paraos, hombre, que ya está bien de tanto condenar al Infierno, repartir folletos piadosos en las esquinas, bramar en nombre de Dios en selvas y desiertos, excomulgar a troche y moche, asar herejes en hogueras pasadas y presentes, predicar las bondades de la vida sana en programas basura de la tele y, sobre todo, tratar de transformar en leyes de obligado cumplimiento las creencias personales de mitrados, ayatolás y doctores.
Eso sí, que no se nos ocurra a agnósticos y ateos convertir al descreimiento y la duda a los creyentes de religiones diversas, que no veas cómo se ponen. ¿Os acordáis cómo se pusieron los obispos con aquella campaña en los autobuses de algunas ciudades puesta en marcha por un grupo de ateos? Pues eso, que, aquí, sólo predican ellos y a los demás que nos den fuego del averno.
Y, a todo esto, no sé si las guapas italianas se dejaron seducir por el Islam en versión Gadafi o si hubieran preferido los agasajos y las canciones de Berlusconi. Allá cada cual.
Pero, a mí, que los curas, los ayatolás y los misioneros en general no me toquen los huevos, que grito.

# Posté le lundi 16 novembre 2009 14:41

2012

2012
“El mundo no terminará el 21 de diciembre de 2012, aseguró el lunes la NASA, la agencia espacial estadounidense, en una curiosa campaña para intentar disipar los extendidos rumores alimentados por profetas del apocalipsis en internet y un próximo estreno de Hollywood”. Corto y pego esta información para hablar de uno de mis asuntos favoritos, si es que tengo asuntos favoritos, que a saber: el Apocalipsis y sus profetas. O, lo que es lo mismo, los vividores a cuenta de futuros e hipotéticos desastres y de fantasmagorías pasadas y presentes, muy presentes en programas de radio y televisión, en revistas esotéricas con tufo neonazi y en muy nutridas y saneadas cuentas corrientes.
En fin, que los paranormales han encontrado un filón en esa supuesta profecía maya de que esto se acabará el 21 de diciembre de 2012, que ni siquiera nos van a dejar llegar a Nochebuena, mecachis en la mar. Aparte de la película gringa de rigor, todo efectos especiales, héroes solitarios, malos de manual y fe y buenos sentimientos (no la he visto y no la voy a ver), ya se han hecho y se están preparando programas audiovisuales sobre el 2012 de los mayas, que a ver qué culpa tienen, y sus derivados, todo ello aderezado con opiniones de expertos de siniestra perilla, supuestos investigadores del misterio que copian lo primero que se encuentran por Internet y destrozan la sintaxis en artículos y libros ilegibles y adivinos contemporáneos duchos en escudriñar el futuro en las branquias de una merluza. Iker Jiménez y señora y los demás ya se frotan las manos con el chollo que les ha caído. La de programas que van a rellenar con el dichoso 2012.
Yo todavía estoy esperando (por cierto, ¿a quién le importa lo que yo espero o dejo de esperar?) a que se cumpla una profecía, cualquiera, la que sea, de Nostradamus, de la bruja Lola, de Aramís Fuster o de Jeremías. Pero las únicas profecías que he visto cumplirse son las hechas a toro pasado, o sea, cuando alguien disfrazado de mamarrach@ asegura donde sea que él/ella ya adivinó hace tres años que el Alcorcón le ganaría al Real Madrid en una eliminatoria de Copa. Y a ver quién es el guapo que lo comprueba.
Y el caso que el mundo se acaba todos los días de todos los años para aquellos que mueren en un lecho de enfermedad, hambrientos en una sabana africana, destrozados al caer de un andamio, asesinados en países lejanos y barrios cercanos, explotados en lugares infames, despojados de cualquier futuro más o menos profetizable.
Claro, que de ese fin del mundo cotidiano no hablan Iker Jiménez y señora y los otros paranormales. Tiene poco misterio y mucha desdicha. No vende.
Y, a todo esto, ¿qué coño hace la NASA desmintiendo el fin del mundo de 2012?, ¿qué es lo que sabe la NASA del futuro? Perplejo me he quedado, oye.

# Posté le mardi 10 novembre 2009 14:37